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Parece increíble todo lo que ha estado
sucediendo alrededor de la Selección Mexicana
de Futbol y de los dirigentes federativos que
no han sabido medir los tiempos ni afrontar de
frente y con valentía los problemas surgidos
en estos días y que tienen en la boca de
todo el mundo al futbol mexicano. Pero mas que
sorprendernos ya deberíamos estar acostumbrados
debido a que esa es su forma de actuar, de dejar
que las cosas pasen hasta que explotan, como sucedió
en el caso de Salvador Carmona y Aarón
Galindo.
Hay muchos responsables en el caso de doping,
que ha sido confirmado, de los dos jugadores de
Cruz Azul, y bien podríamos comenzar por
el Jefe de servicios médicos de la Federación
Mexicana de Futbol, Nicolás Zarur, quien
no midió los tiempos a la hora de tomar
la decisión de hacerles la prueba antidoping
a los seleccionados nacionales y que viajaran
ya con los resultados en la mano a competir en
la Copa Confederaciones en Alemania.
Los seleccionados se hicieron
las pruebas, y tranquilamente jugaron el primero
y el segundo partido en Alemania, ante Japón
y Brasil, confiados en que todo estaba correcto
que no existía ningún problema,
pero el foco de alarma se prendió en el
momento que el doctor Zarur recibió los
resultados, encontrando que dos jugadores habían
dado positivo, de inmediato mando un fax el lunes
pasado a la delegación mexicana y ahí
explotó la bomba al dar de baja y regresar
de inmediato a Salvador Carmona y Aarón
Galindo, argumentando que se trataba de una indisciplina
grave.
Seguramente por desconocer
los reglamentos de competencia de la FIFA, se
espantaron Alberto de la Torre y compañía,
quizá pensaron que esa situación
podría perjudicar a la Selección
Mexicana y que el máximo organismo del
futbol mundial expulsaría a México
del torneo, pero con esa actitud de querer ocultar
lo que era imposible ocultar por mucho tiempo,
provocaron una oleada de especulaciones que han
venido a perjudicar no solo a los futbolistas
involucrados en el problema, sino al futbol mexicano
en general.
La FIFA exigió de inmediato
una explicación a la Federico de México
sobre ese acto de indisciplina de los dos jugadores
mexicanos, la cual entregó de inmediato
y tuvo que ofrecer una conferencia de madrugada
para dar a conocer a los medios de difusión
sobre el doping de Carmona y Galindo.
Por fortuna estos dos jugadores
no fueron llamados a la prueba de doping después
de los partidos que jugaron, y al no existir ningún
caso positivo dentro de la selección de
México, no se presenta ningún problema
y el Tri comandado por Antonio La Volpe terminará
su participación en la Copa Confederaciones
sin problemas debido a que el resto de los jugadores
salieron limpios en las pruebas realizadas antes
de viajar a Alemania.
Pero las cosas no paran ahí,
ahora la FIFA exige que la Federación Mexicana
llegue al fondo del asunto y tome medidas enérgicas
con los culpables de éste caso de dopaje
de Carmona y Galindo y le informe de las decisiones
(sanciones) para estar seguros de que el futbol
mexicano actúa con rigor ante este tipo
de situaciones, y en caso de no tomar medidas
drásticas, intervenir y poner las cosas
en su lugar.
Por principio habrá
que llamar a cuentas al doctor Nicolás
Zarur para que informe el por qué se realizaron
fuera de tiempo los análisis antidoping,
o bien el por que no tuvo el cuidado de tener
los resultados antes de que arrancara el Torneo
en Alemania.
No queremos imaginarnos el
escándalo que se hubiera armado si Carmona
y Galindo son seleccionados para la prueba antidoping
después del juego de Brasil, estaríamos
pasando el mismo trago amargo cuando México
fue suspendido por dos años para participar
en toda competencia oficial de la FiFA, incluido
el mundial de Italia-90 debido al caso de los
tristemente celebres "cachirules", no
por el castigo, que no habrá, pero seguramente
que en el mundo nos volverían a tachar
de tramposos como sucedió en el 89.
Por todo esto Alberto de la
Torre tendrá que dar una explicación
amplia al Consejo de Dueños de Clubes que
ya han manifestado, cuando menos algunos, encabezados
por Jorge Vergara del Guadalajara, que exigen
una explicación y que se tomen medidas
drásticas con los culpables.
Puede usted apostar que pronto
habrá nuevo director de los Servicios Médicos
de la FMF, ya que el doctor Zarur cometió
un gravísimo error, que ya ha costado caro
dañando la imagen del futbol mexicano,
y automáticamente va a repercutir en el
equipo en el que presta sus servicios, en el Cruz
Azul, debido a que la FIFA exige una aclaración
que incluya los nombres de los culpables y Nicolás
Zarur estará, seguramente en esa lista,
y otros nombres serán los de Salvador Carmona
y Aarón Galindo que cuando menos se irán
a la congeladora tres meses, como le sucedió
a Manuel Vidrio cuando dio positivo en una prueba
antidoping a nivel local hace unos años.
Y por consecuencia el equipo
Cruz Azul va a pagar las consecuencias al tener
que prescindir de los dos jugadores seleccionados
en el próximo torneo de apertura cuando
menos en 12 jornadas.
Los dirigentes de La Máquina
Celeste, encabezados por el licenciado Guillermo
Álvarez deben estar que trinan contra la
Federación y todos los culpables de lo
que ha sucedido y que lo dejara con dos jugadores
titulares fuera de circulación por un buen
tiempo.
Aún quedan por aclarar
muchas situaciones alrededor del caso de Carmona
y Galindo, sobre todo conocer quién proporcionó
la sustancia que arrojaron pruebas positivas de
dopaje. Claro que mucha de esa culpa es de los
jugadores ya que, como verdaderos profesionales,
e integrantes de una selección, saben que
hay una infinidad de medicamentos y complementos
alimenticios que están considerados como
doping, y antes de tomar cualquier medicina o
vitaminas tienen que consultarlo con el medico
del equipo o con el medico de la selección
para evitar cualquier problema.
Desgraciadamente no lo hicieron
y ahí sigue el escándalo en grande
dando la vuelta al mundo en desprestigio de nuestro
futbol. y todo por falta de carácter del
presidente de la Federación mexicana de
Futbol Alberto de la Torre que no actúa
con mano férrea y por la ausencia de una
verdadera Comisión de Selecciones Nacionales
que debe estar pendiente de todos esos detalles,
pequeños o grandes para evitar lo que ha
sucedido en la Copa Confederaciones con la Selección
de México.
Por fortuna el grupo que está
trabajando con Ricardo La Volpe para su compromiso
frente a Argentina, en busca del pase a la final,
sigue muy unido, y ojalá que esté
plenamente concentrado para brindar su mejor esfuerzo
y llegar nuevamente a la gran final.