Minuto 45

La selección de México
vive su mejor momento, ojalá mantenga el
paso...
Antes de que arrancara la Copa Confederaciones
que se está realizando en Alemania, el
técnico argentino Carlos Bianchi, quien
dirige ahora al Atlético de Madrid, hablo
sobre el por que el futbol mexicano no ha logrado
dar el paso hacia el frente y colocarse entre
los grandes del mundo: "Al futbolista mexicano
le hace falta creer en si mismo, ya que calidad
la tienen", más o menos esa fue su
respuesta, pero la verdad es que de repente se
acuerdan que si se puede y logran triunfos sensacionales
como el que lograron ante Brasil en Hannover,
Alemania.
La selección mexicana ha tenido triunfos
resonantes, a nivel de clubes no se han quedado
atrás, ahí está esa actuación
histórica del Cruz Azul en la Copa Libertadores
de América, derrotando en la final al Boca
Juniors, desgraciadamente no pudieron redondear
su actuación en la serie de penaltis.
Actualmente el Guadalajara
está metido en una campaña increíble
en el torneo más importante de clubes en
el cono sur, dejando en el camino a un equipo
de alcurnia, con una tradición sensacional
en la Libertadores de América, como lo
es el Boca Juniors. Una actuación de las
Chivas que se valora al doble, al triple y más
si usted quiere, si tomamos en cuenta que no ha
podido contar con su cuadro completo, con su cuadro
de lujo y que alinea a elementos exclusivamente
nacidos en México.
Las Chivas entran en acción
nuevamente el próximo jueves visitando
al Paranaense, sin cuatro de sus jugadores que
estarán jugando con la Selección
de México ante Grecia en la Copa Confederaciones,
como son Oswaldo Sánchez, Carlos Salcido,
Ramón Morales y Alberto Medina, además
de Jesús Corona, el portero de los Tecos
que está reforzando a las Chivas y frente
al Boca tuvo actuaciones extraordinarias.
Pero los jugadores que comanda
Benjamín Galindo saben de que esta hecho
el equipo tapatío y el gran compromiso
que tiene de traerse un buen resultado de Curitiba,
casa del Paranaense para redondear su actuación
la siguiente semana y lograr llegar a la gran
final, con la esperanza de que su equipo ya no
sea sangrado por la Selección que va a
participar en la Copa Oro que se jugará
en Estados Unidos.
Pero éstos son dos ejemplos
que deben seguir en todo el futbol mexicano, la
Selección de México que derrotó
al campeón del Mundo, Brasil, en un partido
inolvidable y el Guadalajara que esta por dar
un campanazo de no solo llegar a la final de la
Libertadores de América, sino pensar en
conquistar tan preciado trofeo.
No podemos dejar de seguir
saboreando esa victoria de México sobre
Brasil, en donde todos los pronósticos
eran adversos, nadie apostaba, o casi nadie, apostaba
por un triunfo de los mexicanos sobre los campeones
del mundo, en donde había fulgurantes estrellas
como son el caso de los delanteros, Kaká,
Ronaldinho, Robinho y el superman Adriano.
El seleccionador de los brasileños
Carlos Alberto Parreira echo mano de la base que
ha jugado las eliminatorias mundialistas en los
mas recientes partidos, en la que confiaba ciegamente
en el triunfo sobre México, pero no contaba
que enfrente estaba un grupo de jugadores que
salieron con una mentalidad triunfadora, concentrados
al cien por ciento en el partido que les permitiría
calificar para semifinales.
Hacia ya mucho tiempo que no
se saboreaba un triunfo como el conseguido sobre
Brasil, y lo cierto es que el equipo mexicano
no había jugado como lo hizo ante los campeones
del mundo, sin complejos, sin pensar que enfrente
tenían a grandes figuras, sobre todo como
lo son Kaká, Ronaldinho, considerado el
mejor jugador del Mundo, Robinho y Adriano, respaldados
por gente como Ze Roberto, Emerso, Gilberto, Roque
Juniors, Luciano, y Dida un arquero que está
catalogado entre los mejores del mundo. Además
de elementos como Cicinho, quien busca quedarse
con el sitio de Cafú, o elementos que vienen
empujando fuerte como Ricardo y Juninho Pernambuco
o Emerson que tiene ya un sitio en el conjunto
brasileño.
Ante ese cuadro que a pesar
de todo sigue siendo el gran favorito para llevarse
la Copa Confederaciones, aunque claro falta que
despache su compromiso frente a Japón para
conseguir su calificación, pero lo importante
es que México no sólo le jugó
de tu a tu a Brasil, sino que lo supero en todos
los terrenos.
México salió
con una meta fija, no darle libertades a los grandes
astros brasileños, a buscar recuperar el
balón y no perderlo y una de las virtudes
de los mexicanos es que ahora, plenamente concentrados
en lo que estaban haciendo no perdieron balones,
como ha sucedido en otros partidos que los lleva
a perder la cabeza y por consecuencia el partido.
Todos los jugadores que empleó
Ricardo La Volpe tenían muy bien aprendida
la lección, sabían lo que tenían
que hacer en todos los terrenos, así vimos
elementos que brillaron con luz propia, ni hablar
de Oswaldo Sánchez que es portero de exportación,
como lo son otros jugadores que salieron inspirados,
como es el caso de Carlos Salcido que ha crecido
una barbaridad como futbolista.
Es un jugador rapidísimo,
con gran sentido de colocación y anticipación,
que corta bien los avances del rival y tiene esa
mentalidad de salir jugando para convertirse en
un atacante mas, elementos como Aarón Galindo
que lleno con creces los botines del astro mexicano
lesionado Rafael Márquez, un jugador que
tiene velocidad para realizar las coberturas,
para apoyar a su compañero en problemas,
y que por el centro da seguridad y confianza,
y por el lado derecho Ricardo Osorio, otro de
los jugadores que comenzó a mostrarse con
el Cruz Azul en la Libertadores de América
y que ahora es toda una realidad, convertido en
uno de los mejores jugadores de México.
Salvador Carmona es un jugador
que se transforma cuando viste la camiseta nacional
y Gonzalo Pineda, el joven Puma que no se arruga
ante nada ni ante nadie, con esta línea
de cinco, que luego se convertía en línea
de cuatro, se dieron el lujo de frenar a los cuatro
fantásticos: Kaká, Robinho, Ronaldinho
y Adriano, y los frenaron en base al buen futbol,
sin necesidad de llegar a la dureza, con sentido
de anticipación y conectando hacia el frente
con ‘Sinha’ quien también ha
crecido en las últimas semanas, apoyado
por la experiencia y calidad de Pavel Pardo y
Ramón Morales quien cruza por el mejor
momento de su carrera, y ni hablar de Francisco
Fonseca y Jared Borgetti quien vivió minutos
intensos en este encuentro y que permitió
una mística especial en este partido frente
a los brasileños.
Para triunfar en todos los
aspectos de la vida hay que creer en uno mismo,
en sus posibilidades, en sus alcances y no desmayar
en ningún momento, y eso sucedió
en este partido y con la esperanza de que se le
quede muy grabado en la mente a nuestros futbolistas
para poder dar ese paso al frente que está
haciendo falta para estar entre los grandes del
mundo, quizá muchos piensen que ese es
un sueño, pero si la gente se prepara física
y mentalmente puede alcanzar todas sus metas.
Hasta ahora se ha visto que
México está físicamente en
su mejor momento y que de continuar metalizado
como lo hizo ante Brasil hay que esperar cosas
grandes. El técnico de los brasileños
ha querido minimizar el triunfo de México
al decir que su equipo no estaba bien físicamente
y que solo fue un mal día que los llevó
a un mal partido y a la derrota, pero basta recordar
lo que hicieron los jugadores mexicanos en la
cancha, robaron cuantos balones se acercaban su
área, tocaron con exactitud para dar salida
al equipo y moviendo el esférico con velocidad
haciendo correr a los brasileños que en
momento veían como el balón se paseaba
de un lado a otro sin que pudieran tocarlo.
Desde el silbatazo inicial
México se ordeno bien atrás, aguanto
los primeros 15 minutos en los que Brasil buscó
hacerse de una ventaja en el marcador y después
manejar el partido, pero los defensores mexicanos
no dieron libertades y en cuanto comenzaron a
recuperar y a tener el balón las cosas
cambiaron y llegó el momento crucial del
partido al minuto 29 en el momento que el árbitro
italiano Roberto Rosetti señaló
una falta de Roque Juniors sobre Borgetti dentro
del área y se abría la puerta para
que México se adelantara en el marcador
con un penalti.
Borgetti se perfiló
y con un disparo violento batió a Dida
y todo mundo celebraba el gol, pero el silbante
muy enérgico repitió la pena máxima
debido a que entró al área Francisco
Kikin Fonseca, nuevamente se perfilo Borgeti tiró
fuerte pero Dida se movió antes y atrapo;
sin embargo el silbante repitió el penalti.
Inmediatamente La Volpe dio instrucciones de que
lo tirar Ramón Morales, pero Borgetti se
tenía confianza y se montó en su
macho y lo volvió a tirar, ahora fue lento
y sin colocación fácil para Dida
esfumándose la ilusión de ver arriba
en el marcador a la escuadra mexicana.
La mayoría de las veces
y ante un rival como Brasil un equipo se hunde,
pero en esta oportunidad sucedió lo contrario,
los mexicanos se agigantaron, nadie le recriminó
nada a Borgetti y a partir de ese momento México
se adueño de las acciones y la recompensa
a esa fe, a esa determinación, a ese creer
en si mismo, los llevó a saborear un gol
que aún se sigue gritando; tiro de esquina
cerrado de Pavel Pardo para que llegara Borgetti
y se elevara para rematar con rencor y colocación
para dejar sin oportunidad al portero Dida, un
gol de oro que se defendió con buen futbol
y con ardor, peleando con todo cada uno de los
balones sin dejar que despertaran los brasileños...
Todos los jugadores estaban
enchufados en el partido, incluidos los de la
banca como Mario Méndez, Luis Pérez
y Alberto Medina que entraron en acción
y que llegaron a fabricar mínimo dos oportunidades
de gol que no cuajaron, pero que permitieron conservar
esa mínima ventaja para conseguir un triunfo
que le ha dado la vuelta al mundo. Ojalá
y que los futbolistas mexicanos sigan creyendo
en ellos mismos, en sus cualidades, en sus posibilidades
y. sobre todo, concentrarse hasta el último
silbatazo, de mantener esa actitud podemos esperar
grandes triunfos.