El Querétaro
consigue importante triunfo frente a los Tigres
de la Universidad Autónoma de Nuevo León
en partido contra el descenso
QUERÉTARO,
México -- Los Gallos Blancos de Querétaro
derrotaron 2-1 a los Tigres de la Universidad
Autónoma de Nuevo León en el Estadio
Corregidora dentro de la jornada 16 del Torneo
Clausura 2007 de la Primera División.
Los goles fueron de Marcos García Nascimento
al minuto 45 y Mateo Figoli al 64’. Emmanuel
Cerda empató momentáneamente al
46’.
Con la
derrota de Santos Laguna en Pachuca, a los Gallos
les hace falta un triunfo para mantenerse en
el máximo circuito o empatar y esperar
a que los laguneros pierdan en la última
fecha.
Querétaro
saltó al campo con la obligación
de ganar, los jugadores lo sabían y jugaron
hacia el frente, pero les costó trabajo,
sus ataques eran poco claros, casi todos chocaban
con la defensa, los centros no eran precisos,
el arquero tuvo poco trabajo, pero tuvieron
su recompensa en el último minuto del
primer tiempo, Marcos Nascimento hizo estallara
a las tribunas con el gol de la esperanza.
La misión
primaria para los Gallos en la parte complementaria
era no recibir anotación, pero saltaron
fríos a la cancha en la segunda mitad,
el empate cayó como un balde de agua
fría, en los primeros segundos del juego,
en una jugada que no llevaba nada, sólo
la suerte del rebote y la capacidad goleadora
del joven Cerda, la que terminó con 461
minutos de su equipo sin anotar en patio ajeno.
Una de
cal por las que van de arena, tantos errores
arbitrales en contra del Querétaro durante
todo el año futbolístico y en
su último partido de local tuvo uno a
favor, los Gallos se colocaron adelante con
tanto de Mateo Figoli, quien estaba, junto a
Joel Sánchez, en fuera de lugar cuando
Marcos Nascimento disparó hacia esa zona,
la gente revivió, el apoyo se incrementó,
el milagro se estaba forjando.
Los locales
tomaron confianza y cerca estuvieron de hacer
otro gol, sobre todo Mateo Figoli, quien tuvo
una clara pero voló el balón,
sin embargo, conforme se acercó el final
del partido los nervios crecieron, conciente
o inconcientemente se echaron para atrás
y los visitantes volvieron a pisar el área,
minutos angustiantes se vivieron pero no pasó
nada y Querétaro sigue controlando su
destino.