Los
Tuzos de Pachuca van por buen camino y por lo
visto también se llevarán este
título a casa
MÉXICO
-- Lo único seguro del torneo mexicano
se llama Pachuca. Lo demás puede ir y
venir, puede volar y descender, puede ser real
e irreal.
Temprano,
mucho antes de lo que todos pensaban, cayó
la primera cabeza de un técnico en el
Apertura 2007. Apenas en la fecha tres y tras
perder en casa ante el Atlante por 3-0, los
Tecos le enseñaron la puerta de salida
al argentino Darío Franco. Los números
muestran que eso es algo normal en la institución
autónoma: Han echado a 20 entrenadores
desde que se instituyeron los campeonatos de
cada seis meses.
Más
allá del inicio lento de algunos de los
llamados grandes, como Chivas, Cruz Azul o Pumas,
el Pachuca ha vuelto a caminar con lujo de solvencia,
madurez y capacidad para mandar en el campeonato.
Es un equipo que juega con la misma frescura
y contundencia en casa que como visitante y
que parece disfrutar realmente lo que hace en
la cancha.
Por ahora
comparten esa perfección con el Santos
--ambos se enfrentan en la fecha cuatro--, pero
tengo la impresión de que los Tuzos siguen
muy por encima de las expectativas del resto
en el torneo. Las pocas variantes que hizo Enrique
Meza, incluyendo la partida del defensa central
colombiano Aquivaldo Mosquera ha terminado por
perfeccionar al Pachuca que mientras avanza
rumbo al final del año tendrá
que multiplicarse para afrontar tres torneos
casi al mismo tiempo.
¿La
aparente crisis inicial de Cruz Azul obedece
a un cambio de entrenador y a la falta de contundencia
ofensiva? Puede que sea eso. El "pos mortem"
de la derrota en San Luís deja ver un
equipo con algunas fallas graves de orden defensivo
y sin la contundencia necesaria hacia al frente.
Markarián tiene un sistema nuevo y el
equipo está esperando la presentación
en el torneo del histórico centro delantero
Jared Borgetti.
Lo de
Chivas está envuelto por muchos factores,
aunque el principal, según algunos observadores,
se debe a la ausencia de Adolfo el Bofo Bautista,
un elemento que ponía la clase y la profundidad
al equipo. Esa teoría, sin embargo, se
descompone si se analiza el número de
oportunidades de gol que el Guadalajara propició
ante Morelia.
A nadie
le cabe la menor de las dudas de que Chivas
ha entrado en crisis, pero el asunto contrasta
con el cambio de discursos que ha tenido el
dueño de la franquicia, Jorge Vergara,
quien inicialmente había dicho que todo
estaba en manos y era responsabilidad de su
cuerpo técnico. Luego, rectifico y dijo
que habría que tener paciencia con los
jóvenes y que no importaba si Chivas
no calificaba a la liguilla. El problema es
que el sábado se mete a su estadio para
enfrentar a un equipo con el cual divide las
pulsaciones de la ciudad. Si Chivas no le gana
al Atlas el próximo sábado, el
discurso del Señor Omnilife seguramente
será otro.
La mejor
medicina para la mala racha de los Pumas es
el optimismo del técnico Ricardo Tuca
Ferreti. Y es que los universitarios no están
jugando del todo mal. El domingo, ante un plantel
que les superaba en inversión y en nombres,
el Puma no sólo equilibró la situación
sino que parecieron merecer más la victoria.
Sigo pensando
que el América tiene para dar más,
pero en Luis Fernando Tena todo pasa por un
equilibrio que no termina de gustarles a sus
propios aficionados. Conforme vayan pasando
las fechas los americanistas le van a exigir
más y tendrá que estar listo para
defender.
No estoy
tan convencido de que sean muy reales los inicios
de Santos (nueve puntos), Atlante (siete), San
Luis (siete) y hasta Necaxa (seis). Está
claro que el torneo es todavía largo
y está lleno de circunstancias diferentes.
Por lo pronto, la única constante se
llama Pachuca.