El
Atlista Andres Guardado se despide de la afición
atlista para probar suerte en el fuutbol español
MÉXICO
-- El mexicano surgido de la cantera del Atlas,
Andres Guardado se despidió este día
de la aficion del Atlas de Guadalajara para
probar suerte en el futbol español luego
de que en la Copa America el Deportivo de la
coruña negoció su transferencia.
Visiblemente
conmovido, con lágrimas en los ojos y
sin poder expresar frases completas, el ahora
mediocampista del Deportivo La Coruña,
Andrés Guardado, se despidió de
manera oficial de los Rojinegros del Atlas la
noche del miércoles en el partido de
presentación de los tapatíos ante
San Lorenzo de Almagro.
"En
verdad no tengo palabras para agradecerles a
los aficionados, a la Fiel (la porra de Atlas),
al técnico (Rubén Omar Romano)
y a los directivos, todo lo que me dieron en
Atlas", dijo Guardado al medio tiempo en
un sencillo homenaje que le rindieron.
Como había
establecido su nuevo club, Guardado jugaría
únicamente 15 minutos del partido amistoso
ante el equipo argentino y fue al minuto 30
cuando el técnico Rubén Omar Romano
hizo el cambio por el que será su sustituto.
y fue entonces cuando el estadio se desbordó
por completo con el llamado Joven Maravilla.
Guardado
apenas tocó el balón, se notaba
que se estaba cuidando para evitar las bruscas
entradas entre el equipo tapatío y el
pampero, aunque filtró algunos pases
para Lucas Barrios, pero nada se concretó.
Se llegó
el medio tiempo y la directiva atlista en pleno
salió al medio campo para entregarle
a Guardado el trofeo al Mérito Deportivo
del Club Deportivo Atlas, máxima presea
de los rojinegros para un atleta.
"Estamos
aquí para despedir a Andrés, que
estamos seguros triunfará en España
y es el principio de una gran carrera en el
extranjero, sabemos de su capacidad y le decimos
que no es una despedida, sino un hasta luego,
porque Andrés se despedirá con
nosotros en un mucho tiempo", afirmó
el presidente del equipo, Fernando Acosta.
Después,
el Joven Maravilla dio la vuelta olímpica
para despedirse de la afición y antes
de ingresar por última vez vestido de
rojinegro al vestidor, sólo atinó
a decir "seré rojinegro para siempre".