Hugo
Sánchez, pudo dejar a México en
tercer lugar, después de su pésima
actuación en la Copa Oro
MÉXICO
-- La actuación de México en Venezuela
2007 merece una análisis más a
fondo. No podemos quedarnos en el simplismo
de decir que el tercer lugar por sí solo
es suficiente. En el plano estricto de resultados
no está mal. Superó lo esperado
por muchos después de lo mal que se jugó
en la Copa Oro. Pero insisto, hay que ir más
a fondo.
Comencemos
con lo positivo. Hugo Sánchez ganó
la apuesta por Nery Castillo. Jugador diferente,
talentoso, desequilibrante, velocísimo,
que marca diferencias. El día que aprenda
a soltar el balón en el momento justo,
será mejor todavía. Hugo se la
jugó por él contra todo y contra
todos, y gozó de los beneficios.
La base
del equipo normalmente titular no fue de Chivas,
ni de América, ni de Pumas, ni de Cruz
Azul. Fue de Pachuca, del mejor equipo de México
de los últimos años. Jaime Correa
tiene talento de exportación, Juan Carlos
Cacho está para entrar a la lucha por
el lugar que pronto dejará Jared Borgetti,
y Fausto Pinto aportó soluciones cuando
más hacían falta.
El relevo
generacional está en puerta, hay chamacos
se caen de maduros. Guillermo Ochoa tiene todo
para ser titular, Andrés Guardado ya
lo es en perjuicio de Ramón Morales,
de Castillo ni hablar. Pronto le llegará
el momento a Giovani dos Santos. Las opciones
son numerosas, cada vez llegan con más
y mejor fogueo, como pocas veces en el pasado
reciente.
¿Qué
es lo que no me sigue convenciendo de la Selección?
Las variantes, cuando llega el momento de hacer
un cambio de acuerdo con las circunstancias
del juego. Aquí es donde México
ha quedado a deber.
Este rubro
no puede ser analizado por lo ocurrido contra
Uruguay ni contra Paraguay, donde las expulsiones
fueron las que abrieron la puerta del triunfo.
No minimizo esas victorias, México aprovechó
las circunstancias, como debe ser. ¿Qué
ocurrió contra Argentina en semifinales?
Hugo decidió arriesgar al medio tiempo
y mandó dos cambios que desajustaron
al equipo. Correa se quedó solo en la
contención con la salida de Torrado,
se perdió la profundidad que por derecha
estaba dando Arce, y Argentina ganó tranquilamente.
Si se
tuvieran variantes, el techo de esta Selección
podría ser más alto. Hay que detectar
esos errores y atacarlos. No siempre se va a
ganar con el arquero sacando ocho claras de
gol en el segundo tiempo (como ocurrió
contra Brasil), o con una genialidad de Castillo.
Si sumamos solidez colectiva y eficiencia táctica,
habrán más posibilidades de victoria.
Se quiere dar un salto al siguiente nivel, ¿no
es cierto? No se pueden conceder ventajas en
ningún rubro.
Otro factor
negativo tiene que ver con las incomparecencias,
deserciones, ausencias, permisos especiales,
o como quieran llamarles. Hay que establecer
reglas muy claras de ahora en adelante para
que no ocurran casos como los de Salcido, Márquez,
Pardo y Osorio.
Me cuesta
trabajo saber si México hoy está
mejor que antes. Creo que tenemos mejores jugadores,
eso es indudable. Sin embargo sería un
error creer que somos los terceros en el continente,
cuando hace mucho no se le gana a Estados Unidos
en Concacaf.