Las Aguilas
del América tienen que ganar el Clásico
para que su esfuerzo sea reconocido
MÉXICO
-- América continúa vivo en las
dos expediciones que emprendió en este
2007. Meritorio, muy meritorio para la base
de jugadores y para el cuerpo técnico
que encabeza Luis Fernando Tena. Perdón,
pero esta vez ese mérito no lo hago extensivo
a la directiva. Siguen adelante a pesar de la
paupérrima planeación que se tuvo
desde el escritorio.
¿Dónde
quedaron los refuerzos americanistas para este
torneo?
Han sido una nulidad. Luis Fernando Saritama
no ha jugado ni 300 minutos del torneo de Liga.
En el último partido contra Atlas ni
siquiera estuvo en la banca. Daniel Bilos, siete
juegos jugados, apenas dos completos. César
Carignano no jugó un solo minuto de Libertadores.
Este argentino va al Top-3 de la galería
de las vergüenzas americanistas al lado
del camerunés Jean Claude Pagal y el
brasileño "Fantik".
Tena ha salido adelante con lo que ya tenía.
Los Blanco, Villa, Ochoa y Castro se han complementado
con los Argüello, Ìñigo,
Fernández y Mosqueda. Por eso el mérito
es doble, porque se ha sobrepuesto a pésimas
decisiones al momento de contratar.
Me parece oportuno señalarlo así
de claro porque se aproxima el "punto de
quiebre" para América.
En una
semana enfrentará cuatro partidos de
exigencia máxima contra Santos de Brasil
y Chivas de Guadalajara, dos equipos de excelencia
en el Continente y en el País respectivamente.
Si América
no le gana a Chivas nadie se va a acordar de
los méritos aquí señalados...
y sería muy injusto. Todos van a recordar
al América derrotado por segunda semifinal
consecutiva ante su peor enemigo.
Hay veces en que no queda otro camino que ganar
o ganar. Así es con los equipos grandes
cuando enfrentan clásicos. Nada sería
capaz de curar esa herida. Ni ganar la Libertadores,
ni el haber jugado con 24 horas de diferencia,
ni la pobre planeación directiva, ni
los 32 partidos que han disputado en cuatro
meses y medio, más que ningún
otro. Es ganar o ganar ante Chivas.
SOLIDEZ DEFENSIVA,
LA DIFERENCIA
Si hoy Cruz Azul tiene más posibilidades
de cortar la sequía de casi una década,
se debe a que se defiende mejor. En los dos
torneos del 2006 fue un desastre, incluso en
el Interliga. Hoy funcionan bien como unidad,
e incluso tienen un par de relevos de lujo.
Isaac Mizrahi entendió que lo mejor era
jugar con dos marcadores y un líbero.
La línea de cuatro funcionó pocas
veces.
Oscar Pérez fue el único que no
recibió gol en los cuartos de final.
Es además el portero con más horas
de vuelo en liguilla de los cuatro que sobreviven.
Joel Huiqui ha vuelto a ser aquel que fue prestado
a Pachuca. Costó mucho tiempo y dolores
de cabeza, pero al fin está de regreso.
Salvador Carmona sigue sin ser el de 2005, pero
no es más el del segundo semestre de
2006. Julio César Domínguez es
la gran revelación. Tiene talento natural
para jugar como central. Su prueba de fuego
será ante Damián Alvarez en estas
semifinales. Walter Vílchez pudo adaptarse
pronto y se desempeña mejor como marcador
por derecha que como lateral en línea
de cuatro.
Esa solidez defensiva es el punto de partida.
Al momento de definir, la inspiración
de Richard Núñez ha sido fundamental
para complementar la ausencia de César
Delgado y la escasez goleadora de Jared Borgetti.
POTRO DE HIERRO, ESPECIE EN EXTINCIÓN
Es doloroso decirlo, pero el paso que acaba
de dar Atlante puede ser el primero rumbo a
su extinción. En verdad espero equivocarme.
Lo deseo de todo corazón. Noventa años
de tradición, de personalidad propia,
están en grave riesgo.
Una decisión tan fuerte como cambiar
de sede a un equipo debe ser sometida a un riguroso
análisis de mercado. ¿Saben los
directivos de Atlante si en Cancún la
gente quiere ver fútbol? ¿Qué
tienen en la cabeza los potenciales consumidores?
¿Hay alguna oportunidad de arraigo? ¿Cómo
piensan conquistar afición? Créanme
que el "ya llegamos con futbol de primera
división" puede no ser suficiente.
No cuestiono la decisión de abandonar
el Estadio Azteca. Era insostenible, eran lastimosas
las taquillas de 200 espectadores con boleto
pagado. Lo que me parece peligroso es decidir
"al tanteo" algo tan fuerte. Ni siquiera
hay un estadio digno a tres meses de iniciar
el torneo. Por el bien de su encantadora historia,
espero que el Potro de Hierro soporte semejante
prueba.