Las Chivas
del Guadalajara dejan en el camino a los Tigres
de la U. de Nuevo León
GUADALAJARA,
México, mayo 12, 2007.- Los Tigres de
la UANL no pudieron consumar el milagro, perdieron
2-3 con las Chivas de Guadalajara en el Estadio
Jalisco y quedaron fuera de la liguilla, el
actual campeón avanza a semifinales con
global de 6-3.
Los dos goles de Tigres fueron de penal, Jaime
Lozano al minuto 28 y Francisco Fonseca al 83’,
mientras que los primeros tantos de Chivas fueron
autogoles, José Rivas al 42’ y
Javier Saavedra al 75’, Adolfo Bautista
hizo el definitivo al 90’ por la vía
del penal.
Los jugadores
de Tigres llegaron con la misión de hacer
tres goles más que los de Chivas y lo
lograron, aunque dos de los tantos fueron en
su propio marco, pero el único tanto
de un elemento rojiblanco fue de Adolfo Bautista.
El árbitro
fue muy rigorista en los dos penales a favor
de Tigres, sobre todo en el segundo, pero no
marcó uno claro en la otra área,
afortunadamente para él no influyó
en el resultado, pero estuvo cerca y seguramente
éste fue su último juego de la
liguilla.
El partido
no dejó mucho, un primer tiempo aburrido
con los locales sobrellevando las acciones,
los visitantes atacaron y tuvieron la ventaja
pero no pudieron mantenerla antes del descenso.
La segunda
mitad fue mejor en cuanto a futbol, entonces
Chivas salió a hacer lo que sabe y se
colocó adelante con otro autogol, Tigres
sólo pudo marcar de penal porque el arquero
Luis Michel estuvo en plan grande, atajó
todo y hasta lo imposible, al final el triunfo
rojiblanco fue merecido y la calificación
resultó más fácil de lo
que se esperaba.
Reprobable
la actitud de Francisco Fonseca al anotar su
gol, era apenas el 3-5 global y faltaban siete
minutos para el final, pero festejó de
manera burlona y pedante cuando debió
haber ido rápido por el esférico
para reanudar lo más pronto posible.
Guadalajara
debe esperar resultados para conocer a su rival,
podría ser Santos, si elimina a Pachuca,
América, o Cruz Azul.
El árbitro
del partido fue Germán Arredondo, no
marcó una clara pena máxima en
contra de Tigres por una mano flagrante de Julio
César Cáceres que evitó
el remate de Adolfo Bautista.