La
Selección Mexicana humilló a su
similar de Paraguay 6-0 para pasar a cuartos
de final en la Copa América
MATURÍN
-- México destrozó el sueño
paraguayo de llegar a la final de Copa América
al golear por 6-0 al equipo de Gerardo Tata
Martino, clasificándose así a
la semifinal en un partido en el que los de
Hugo Sánchez tuvieron el oficio y la
clase para aprovechar circunstancias favorables.
El destino del partido quedó marcado
muy pronto cuando el meta paraguayo Aldo Bobadilla
derribó a los dos minutos dentro del
área a Nery Castillo. La consecuencia
lógica de esa acción fue la tarjeta
roja directa para Bobadilla y el penalti que
se encargó de cobrar con éxito
el propio Castillo.
Con un hombre menos y estando por debajo en
el marcador apenas al comenzar el partido, Paraguay
tenía todas las de perder y, aunque hubo
pasajes en los que los guaraníes intentaron
reaccionar, los mexicanos fueron letales a la
hora de aprovechar su superioridad numérica
y las acciones de contragolpe.
Justamente cuando Paraguay trataba de reaccionar,
y había logrado generar dos acciones
ofensivas de peligro por intermedio de Oscar
Tacuara Cardozo, un cabezazo a centro de Carlos
Bonet y un remate de media distancia, México
marcó el segundo.
Con Paraguay volcado al ataque, un pelotazo
mexicano hizo que Julio Cáceres quedara
completamente desamparado en el área
paraguaya, quedó sólo ante Juan
Carlos Cacho y con Gerardo Torrado apareciendo
por la derecha sin marca alguna.
Cacho hizo lo que tenía que hacer y entregó
el balón a Torrado que derrotó
a Joel Zayas, que había entrado tras
la expulsión de Bobadilla por Jonathan
Santana, con un violento disparo.
Ese gol fue al minuto 26, e hizo que Paraguay
se desinflara y doce minutos después
se repitió una jugada similar en la que
volvieron a aprovechar su superioridad numérica
dentro del área paraguaya.
Otra vez Cacho fue quien recibió un pase
largo de Rafa Márquez y vio desmarcado
a Nery Castillo quien, tras recibir el pase
de su compañero, tuvo incluso tiempo
de acomodarse el balón para rematar de
zurda y derrotar a Zayas.
Cuando los hombres se fueron al descanso el
partido, si no ocurría un milagro para
Paraguay o una catástrofe para México,
ya estaba sentenciado y los mexicanos incluso
habían perdonado un gol, cuando Jaime
Correa falló un remate a puerta vacía
tras recibir un pase de Castillo.
En esas circunstancias, ya empezado el segundo
tiempo, el seleccionador mexicano, Hugo Sánchez,
se dio el lujo de mandar a descansar a Nery
Castillo, que había tenido mucho que
ver con la definición del partido. Juan
Carlos Cacho, otro jugador clave en el compromiso,
se fue faltando 25 minutos.
Con la derrota sellada, Paraguay intentó
venderse caro. Buscó el gol de la honra,
creó algunas ocasiones, una de las más
claras la tuvo Edgar Barreto en el minuto 63,
pero cuando México atacaba se tenía
la impresión de que el cuarto gol mexicano
podía estar más cerca que el descuento
paraguayo.
El cuarto al fin llegó con un remate
de media distancia de Fernando Arce en el minuto
79 que sorprendió mal parado a Zayas.
Para rematar la fortuna mexicana y el desastre
paraguayo el partido terminó casi como
había empezado: con otro penalti, esta
vez fabricado por Andrés Guardado y marcado
por Cuauhtémoc Blanco para el 5-0 en
el minuto 82. Al menos esta vez no hubo expulsión.
Luego, ya al final, Omar Bravo clavó
el sexto de cabeza.