Hará
todo por tener el siguiente año el "Balón
de Oro"
MÉXICO
-- La Selección Mexicana tiene en Giovani
dos Santos al futbolista de moda, a su más
grande promesa, al mejor tercer jugador del
mundo, de acuerdo a la designación que
hizo la FIFA después del Mundial Sub-20
de Canadá.
Este miércoles, el regiomontano recibió
de manos de Jesús Ramírez, el
técnico que lo impulsó a las alturas
como juvenil, el respectivo Balón de
Bronce.
"Recibir
este trofeo me deja muy contento. Está
por demás decir que yo hubiera querido
ganar el trofeo de campeón mundial, como
me sucedió con México como Sub-17",
comentó el delantero del Barcelona, con
una sonrisa.
Manifestó
que hará todo lo posible por quedarse
con el Balón de Oro en el siguiente Mundial,
que ahora lo tiene el argentino Sergio Agüero,
mientras que el también argentino Maxi
Morales obtuvo el Balón de Plata.
Recordemos
que México fue eliminado en la fase de
cuartos de final por Argentina, equipo que a
la postre fue el campeón.
LOS CHAVOS,
UN EJEMPLO A SEGUIR
Mientras hablaba Giovanni en conferencia de
prensa, en el Centro de capacitación
Pegaso, el técnico Chucho Ramírez
lo observaba con orgullo y simpatía.
"Disfruto
mucho el ver cómo han crecido Giovanni
y los demás muchachos. Para mí,
él merecía el Balón de
Oro no solamente por lo que hizo en Canadá,
sino por su desempeño en el Mundial Sub-17
de Perú", agregó Ramírez,
quien se presentó en Pegaso elegantemente
vestido para la ocasión.
Señaló
que Giovanni y sus demás compañeros
que brillaron como él en Canadá
son un referente de las nuevas generaciones,
un ejemplo a seguir en todos los sentidos.
Se le
preguntó a Ramírez la razón
por la que no se ha integrado al grupo de trabajo
de Hugo, a sabiendas de que bien merecido se
lo tiene, dijo: "Hugo me hizo la propuesta,
pero coincidimos en que mi labor está
con los muchachos para hacerlo
LO QUIEREN
COMO A UN PADRE
Cabe mencionar que los seleccionado Sub-20 que
ha llamado Hugo Sánchez al Tricolor para
el compromiso contra Panamá, el próximo
domingo, quieren mucho a Chucho.
Cuando
el equipo cerraba el entrenamiento matutino,
Hugo gritó: "¡Chucho, ven
a saludar a tus hijos!", detalle que todos
los presentes aprobaron.