Giovani
dos Santos llegó a México para
jugar con el Tri contra Panamá y Brasil
CIUDAD
DE MÉXICO, México, sep. 3, 2007.-
El delantero mexicano del Barcelona de España,
Giovani dos Santos, aseguró que él
jamás dejaría de asistir a un
llamado de la selección nacional, al
considerar que vestir la camiseta del Tricolor
es todo un honor. "No puedo dejar ir la
oportunidad de vestirme con los colores de mi
país, eso es algo que siempre deseo y
qué bueno que fui llamado", dijo
el atacante al arribar al Aeropuerto Internacional
de la Ciudad de México previo a la concentración
de la selección mayor.
Dos Santos fue cuestionado acerca del nuevo
reglamento de ética que intenta implantar
la Federación Mexicana de Futbol (FMF)
en el seno del Tricolor, que dirige Hugo Sánchez.
"No
lo conozco, no sé de qué se trate,
pero yo ya vengo listo y capacitado para vestirme
con la selección mayor, así como
formar parte del equipo mexicano rumbo a los
Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Es
un honor para mí trabajar bajo las órdenes
de Hugo Sánchez".
Agregó
sentirse muy contento por el llamado de Sánchez,
"por todo lo que me está pasando
en el Barcelona, por todo lo que he conseguido
hasta ahorita como es el Campeonato Mundial
Sub-17 y ahora tengo los ojos puestos en los
Juegos Olímpicos y en el próxima
Copa del Mundo".
De lo
que le ha ocurrido en los últimos años,
el joven jugador dijo que ha sido un proceso
muy "hermoso" y que jamás podrá
olvidar cómo lo recibió la afición
del Barcelona.
"Sé
que todo ha sido rápido y maravilloso,
mi debut en el Barcelona ha sido un momento
inolvidable, la gente me recibió de una
manera sensacional y espero responderles lo
más pronto posible".
De la
responsabilidad del llamado a la selección
mayor mexicana, Giovani dos Santos afirmó
que viene a entregarse al máximo, a seguir
aprendiendo y también a aportar sus experiencias
con el Barcelona. "Vengo a trabajar con
todos, vengo a ganarme un puesto y sobre todo
quiero cumplirle a mi país".
Dos Santos,
quien sólo estuvo en el aeropuerto de
la Ciudad de México escasos cinco minutos,
se despidió de los medios de comunicación
tan rápido que sólo pudieron hacerle
pocas preguntas ya que su papá, Francisco
dos Santos ‘Zizinho’, no dejó
que el delantero platicara mucho tiempo con
los medios.
Disfruta
Guardado jugar en España y su convocatoria
al Tri
CIUDAD
DE MÉXICO, México, sep. 3, 2007.-
El mediocampista Andrés Guardado aseguró
que disfruta al máximo el sueño
cumplido de jugar en el futbol europeo y aseguró
que estar en la selección mexicana "no
pasa por un papel firmado".
El ahora
jugador de Deportivo La Coruña, de la
Liga Española, llegó por la mañana
a la capital del país y por la tarde
se presentó en el Centro de Alto Rendimiento
(CAR), en donde se inicia una concentración
del Tricolor para los partidos ante Panamá
y Brasil.
"Es
un sueño para mí jugar en Europa
y lo estoy disfrutando, quiero divertirme y
hacerlo con alegría", dijo el mediocampista
por banda izquierda.
Luego
de los partidos de preparación y dos
que van en el actual campeonato español,
comentó que lo que se le ha complicado
un poco es "agarrar el ritmo de cómo
se juega".
Explicó
que en España "se desarrolla un
futbol más rápido, las canchas
son más cortas y las mojan previo a un
partido, se tiene que entregar rápido
el esférico y estar preparado para las
entradas que son más fuertes".
Por lo
demás, señaló, está
feliz, sobre todo por esa conexión con
la afición que lo motiva para ser cada
día mejor, ya que esperan en él
tener un ídolo como lo fue en su tiempo
el brasileño Roberto Gama de Oliveira
‘Bebeto’.
"Estoy
muy ilusionado de hacer un buen torneo",
expresó Guardado, a quien en las páginas
deportivas de los diarios españoles también
le dan grandes espacios con ciertos halagos.
Respecto
de la Selección Mexicana, comentó
que llega con una nueva ilusión, pues
esta concentración es el inicio de una
nueva etapa y claro que tiene el objetivo de
cooperar para que el conjunto tenga buenos resultados
en los encuentros amistosos.
Señaló
que otro de sus objetivos es obtener la clasificación
a los Juegos Olímpicos Beijing 2008,
donde también comparte el sueño
de ganar una medalla.
A sus
20 años, el ex atlista se siente un tanto
extraño por no ser el menor de los convocados
y poseer ya una buena trayectoria, como es haber
jugado el partido ante Argentina en la Copa
del Mundo Alemania 2006.
Ante la
idea de los dueños de equipos de la Primera
División de redactar un código
de ética para evitar deserciones como
las que se dieron en la Copa Oro y Copa América,
el joven jugador se abstuvo al principio de
plantear una postura, con el argumento de desconocer
a fondo qué es lo que se busca con dicho
reglamento.
Sin embargo,
enfatizó que "el estar en la selección
no pasa por un documento firmado, sino por el
orgullo de vestir la camiseta y representar
al país".